Cada vez son más las personas que te cuentan sobre un robo, hurto, secuestro o algún evento desafortunado de las cuales han sido víctimas, y por lo general, en la mayoría siempre está incluido un “y si yo hubiera hecho (tal cosa) quizás esto no me habría sucedido”.
¿Qué hacer, entonces, para prevenir en la medida posible dichas situaciones? A continuación, se exponen una serie de medidas de seguridad personal básicas, que se recomienda tomar en cuenta y aplicarlas en su día a día.
La idea no es vivir preso y sumergido en el miedo, pero la prevención es la mejor aliada para evitar malos momentos, por lo cual siempre que salgas de tu casa lleva contigo tu celular con suficiente bateria y saldo, y graba en tu directorio todos los teléfonos de emergencia de tu comunidad.
Al llegar a un sitio, avisa a tus familiares o amigos cercanos en donde estarás. Notifica con anticipación si no dormirás en tu casa y donde te quedarás. Esto es útil en caso de secuestros, para que padres o amigos sepan reportar ante los organismos pertinentes cuál fue el último lugar donde estuviste.
Siempre mantén dinero en efectivo. Aunque parezca irónico como medida de prevención (por aquello de los asaltos) en realidad llevar siempre dinero en efectivo te puede salvar la vida: algunos ladrones se pueden enfurecer y arremeter en tu contra si no llevas nada de valor. Además, llevar dinero te puede ayudar en caso que necesites para pagar un taxi e irte rapidamente de algún lugar.
A donde vayas, no olvides incluir en tu bolso o en tu carro algún kit de primeros auxilios, en el cual incluyas los medicamentos que siempre debas tomar (en caso de que sufras de tensión, por ejemplo) y medicinas para vómito, diarrea, fiebre y malestar general. También es bueno tener alcohol, gasas, vendajes, curitas y cinta plástica, para poder cubrir heridas en caso de accidentes.
En tu carro, siempre ten tu caja de herramientas y cauchos de repuesto. Nunca se sabe el momento en que los necesitarás. Incluso, en el peor de los casos, las herramientas te pueden servir como arma de defensa personal. De todos modos, por si el vehículo sufre un desperfecto, ten siempre a mano los números de remolques.
Cuando estaciones tu carro en algún lugar, trata que sea cercano a la salida, con suficiente luz y vigilancia. No abras con el control cuando no estes lo suficientemente cerca, pues alertarías al posible ladrón de la localización de tu automóvil. Al entrar al vehículo póngalo en marcha y parta inmediatamente. De igual manera, esto aplica para tu teléfono celular, evita exponerlo en público lo más que puedas. No seas ostentoso en el uso de joyas.
Por más inhumano que parezca, no pares para ayudar a alguien. Llame a la policía o a emergencias, y suministra los datos del lugar dónde se encuentra la persona con algún problema. Muchas veces, los delincuentes usan la excusa de necesitar ayuda para tender emboscadas.
Aprenda alguna técnica de defensa personal y estudie cómo se debe comportar el ser humano ante situaciones de catástrofe. Esto le podría salvar la vida en algún momento determinado.
Pero sobre todo: hazle caso a esa corazonada. Muchas veces nos da ese pálpito de algo malo y no le hacemos caso. Aprende a escuchar a tu acertada intuición.
