¿Quién podría encontrar placer en visitar un camposanto? Si ese laberinto de lápidas cuenta de alguna manera la historia de un país y tiene esculturas modeladas por reconocidos artistas, quizá podría considerarse atractivo. Justamente, esto es lo que ocurre con el Cementerio Museo General “Presbítero Matías Maestro”, el primer panteón de la ciudad de Lima.
El cementerio tiene esculturas hechas en mármol de Carrara y bronce
Lo inauguró el virrey Fernando Abascal en mayo de 1808 y fue nombrado en honor a su propio diseñador, el sacerdote Matías Maestro.
Un total de 940 esculturas se erigen como recuerdo de aquellos que ya partieron. Algunas de ellas trabajadas en sus países de origen por los artistas italianos Santo Varni, Pietro Costa, Ulderico Tenderini, Rinaldo Rinaldi y los franceses Jean Louis Barrias y Antonin Marcie.
De allí que las obras de arte y las tumbas de personajes relevantes para la historia peruana sean las mayores exhibiciones que el turista puede apreciar durante el recorrido de dos horas.
Una de las tumbas que llama más la atención es la del poeta peruano José Santos Chocano, el cantor de América, que pidió ser enterrado de pie en un metro cuadrado. “El féretro fue colocado en forma vertical y tiene en la lápida los versos de su poema ‘La Vidanáufraga’”, comentó Bocanegra.
Cada visita la conduce un hilo narrativo distinto. José Bocanegra, guía del cementerio e historiador, aseguró a la AFP que lo que atrae más al público es el tema de la muerte, en noviembre, y el de los enamorados, en febrero.
