Sabemos que el té verde es recomendado como complemento adelgazante, para tratar afecciones cardiacas y para la prevención del cáncer. Ahora, gracias a un estudio publicado en el Journal of Periodontology se ha hallado otra propiedad: el consumo constante de la infusión mantiene sanos los dientes y las encías.
Un seguimiento a 940 hombres, de 49 a 59 años, demostró que quienes tomaban regularmente el té conservaban una mejor condición dental que los que lo tomaban esporádicamente.
Por ser la boca una zona vulnerable a las bacterias, si no se cumple correctamente la rutina de limpieza aumenta la posibilidad de padecer la enfermedad periodontal, una infección que deteriora los tejidos que mantienen fijos los dientes. Esto se produce por la acumulación de placa que, al convertirse en sarro, comienza a destruir los tejidos que conectan al diente con la encía.
Es allí donde actúa el té verde como una especie de antiinflamatorio para aliviar los síntomas de la enfermedad periodontal. Se cree que esa capacidad se deba a la presencia del antioxidante catechina en el té.
