Toda la piel está llena de vellos, unos más visibles que otros. Pero cuando decidimos afeitarnos o depilarnos las áreas más comunes que son: axilas, piernas, bikini/ingle, bozo (bigote), resulta usual lo que llamamos vellos incrustados o folículos.
Esto ocurre cuando el vello sale nuevamente y crece por dentro de la epidermis, de forma aislada o por zona.
Una medida preventiva es evitar usar ropa muy ajustada o que roce con la piel constantemente. También la depilación con cera o cualquier otro método que arranque el vello de raíz, ya que el problema surge cuando se regenera.
Es muy importante que luego del afeitado, depilado u otro, se apliquen cremas hidratantes en las áreas.
Una de las soluciones definitivas para evitar la foliculitis es la depilación con láser, ya que elimina la posibilidad de regeneración, en consecuencia de la molestia.

