No es secreto para nadie que hacer ejercicios físicos mejor la salud de una persona, tanto interna como externa. Pero además, influye directamente en todas nuestras acciones para mejorar nuestra rutina, en particular la comida.
Según un estudio publicado en la revista Obesity Review, el ejercicio favorece la decisión de tomar conductas alimentarias más sanas.
La rutina constante de ejercicios físicos permite el aumento de la sensibilidad a las señales fisiológicas de saciedad por lo que favorece el control sobre lo que consumimos, tanto en cantidad como en calidad.
Recuerden, comida sana implica cuerpo sano.
