“Una chica jamás olvidara al primer chico que le gusta. Aunque las cosas no acaben bien. Pero normalmente alguien te ofrece palabras de sabiduría”.
Una niña tras ser empujada por un chico, y que éste le dijese que huele y está hecha de popo de perro, escucha las sabias palabras de su madre: “El niño te dijo esas cosas, porque tú le gustas”, partes de “He’s just not that into you” o “Sencillamente no te quiere”, film que intenta descifrar las señales enviadas por cientos de hombres.
“Porque tú le gustas, te dijo esas cosas”
“Seguro se sintió amenazado por tu carrera exitosa”
“No te llamó porque le gustaste mucho”
“Tal vez, no desea una relación ahora”
“Seguro te llamó pero no escuchaste el teléfono”
“No quiere perder la amistad”
“Seguro acaba de terminar una relación de varios años”
“Él no desea hacerte daño” o
“Tiene temor a enamorarse”
Típicas frases escuchadas y dichas miles, millones de veces, un sinfín de pretextos y paranoia, creados desde niña, por madres, tías, abuelas, amigas, compañeras y hasta personas desconocidas, porque, tal vez, no somos lo suficientemente fuertes como para soportar la cruda verdad… que sencillamente no nos quieren.

