“Just setting up my twttr” (solamente ajustando mi twttr) fue el primer tuit enviado hace seis años por Jack Dorsey, creador de la red social que hasta la fecha acumula más de 500 millones de usuarios en todo el mundo.
Twitter oficializó su disponibilidad para el público en julio de 2006, meses después de que su inventor junto con Biz Stone, Noah Glass y Evan Williams decidieran compartir el sistema que bien había funcionado en la empresa para la que trabajaba Dorsey.
Desde entonces el Planeta empezó a hablar de followers, tuits, retuits, hashtag, trendic topic, mentions… y hasta libros han publicado con el fundamento de usar concienzudamente el recuadro de los 140 caracteres. Claro, lo concienzudo queda a veces en la suela del zapato cuando se inventan muertes (Pobre Tío Simón, ¡lo viejito no le quita las ganas de vivir, caramba!) o se confunde su uso con el de un chat (para eso existen los teléfonos ¿recuerdan?).
Fuera de eso, Twitter es realmente fascinante. Funciona como promotor de campañas sociales, para la búsqueda de empleo, como difusor de noticias y, sí, también para escudriñar la vida de personas que por una u otra razón atraen nuestra atención.
Felicitemos entonces al pajarito azul por sus seis años de existencia y agradezcámosle a Dorsey haber compartido su trabajo con nosotros. Seguramente, él y su cuenta bancaria nos devuelven el sentimiento.
