Si estas pensando en salir corriendo al centro comercial para un día de shopping, ¡detente! Existen otras opciones que no requieren del gasto de los pocos ahorros que con tanto esfuerzo has reunido.
Es predecible que todos prefieran una prenda nueva a ese jean desgastado, oculto en el fondo del closet. No obstante, cuando la crisis económica ataca y la creatividad aparece, las maravillas surgidas de una prenda usada y, aparentemente pasada de moda, son sorprendentes.
¡Manos a la obra!
- El pantalón acampanado que, definitivamente, ya no se usa; puedes mandarlo a cortar con la vecina costurera a estilo short deportivo o tipo capri que combinados con unas sandalias planas lucen genial.
- La blusa manchada accidentalmente aún es rescatable. Si es de mangas, disimula el desperfecto colocándote encima una de escote y de un color que resalte y por supuesto se adecue a la otra.
- Decora a tu gusto los jeans que aparte de viejos te parecen repetidos. Prueba con pinturas para tela, pedrería o si eres más radical rómpelos intencionalmente a la altura de la rodilla o muslos desmenuzándole la costura, pero sin que parezca vulgar o descuidado.
- Modifica el diseño de esa cartera o moral que ya no usas e impregna detalles que reflejen tu personalidad; de esta manera si llegara a extraviarse lo distinguirían fácilmente.
- Atrévete a hacer combinaciones distintas a las que acostumbras. De repente piensas que el color beige sólo contrasta con blanco y negro, pero también lo hacen el turquesa, azul y rosado, por ejemplo.
- Si crees que entre tus facultades no cuenta la creatividad y tampoco dispones del tiempo para practicarlas; otra buena opción es visitar las mejores y más lujosas tiendas de tu ciudad en donde únicamente te dedicarás a observar lo que está de moda, luego dirígete hacia un mercado más accesible para tu presupuesto y buscas aquellos atuendos que más se le asemejen y a bajo costo.
¿Lo ves? Es muy sencillo, ahorras dinero, activas la creatividad y hasta descubres cualidades desconocidas por ti misma.
