Buena noticia para los deportistas urgidos de sanar una torcedura ósea: un grupo de expertos en Escocia han iniciado las pruebas de una intervención quirúrgica, mínimamente invasiva, para curar fracturas sin necesidad de forrar la zona con yeso.
El profesor Gordon Mackay, cirujano ortopédico del Hospital Ross Hall, en Glasgow, ejecuta el procedimiento a través de una cirugía de laparoscopia -que requiere una pequeña incisión- para insertar una pieza de cinta que actúa como una abrazadera sobre el tejido lesionado.
La técnica, por ahora, está siendo probada con ligamentos que sufrieron esguinces y que actualmente requieren inmovilizarse con yeso. Su ventaja principal es que permite la movilidad de la extremidad afectada y no la mantiene rígida como con el yeso, acelerando así la recuperación.
