El trabajo en equipo nos viene, de cierto modo, inspirado por el éxito tan organizado de las hormigas que te dicen que con planificación y esfuerzo en conjunto se logra todo. También es cierto que, en los humanos, el tener que lidiar con otros puntos de vistas y otras formas de accionar puede ser una total pérdida de tiempo.
Seleccionar algún socio es más que alguien con capital y ganas de trabajar: es una especie de matrimonio laboral, y sí aún no quieres “casarte”, puedes emprender tu idea de negocio sin necesidad de nadie más, a través de los siguientes consejos suministrados por el portal de Emprendedores:
- Hay que evitar las prisas. Emprende, sí, pero con mucha cabeza. Analiza el mercado y busca, principalmente, una necesidad por cubrir o un servicio complementario que aporte un valor añadido a algún producto y/o servicio que ya exista.
- Hay que evitar poner un negocio de “más-de-lo-mismo”, porque seguro que otros ya han pensado igual que tú. Por ejemplo, céntrate en mercados emergentes.
- Sin prisas, pero sin pausa. Busca un negocio de rápida y sencilla implementación. No te compliques con divagaciones filosóficas sobre la idea y no dudes en sí es el momento o no de emprender. Recuerda que decidiste hacerlo. decidido hacerlo y es mejor aparcar las dudas. Céntrate en emprender al 100%, no en tus ratos libres. Ya es ¡ya!
- Inversión mínima. A no ser que hayas heredado una fortuna, piensa en un negocio que requiera de una mínima inversión inicial.
- ¡Aléjate de las deudas! Emprende con recursos propios y si tienes que pedir dinero, que sea poco, a algún familiar o amigo de confianza que te ofrezca cierta libertad de devolución.
- Y dinero para después. Importante, no te olvides de calcular cuánto y cómo conseguirás dinero para mantenerte una vez que el negocio comience a andar.

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Coste fijos, al mínimo. Haz cuentas y más cuentas y busca hasta debajo de las piedras. Reduce los costes fijos de tu negocio hasta la mínima expresión. Externaliza todo lo que puedas, excepto tu core business, por supuesto. Eso es sagrado. Céntrate en él y lo demás externalízalo.
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¿Solitario ante el peligro? Recuerda que emprendes en solitario, pero eso no significa que no busques colaboración y alianzas en otros emprendedores como tu. Juntos será más fácil y más barato. Existen en el mercado muchas formas de colaboración: Elige las que mejor se adapten a ti.
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Cobros y pagos. Esa es la clave para que no mueras a las primeras de cambio. Controla al detalle a todos tus clientes. Calcula los plazos entre cobros y pagos e intenta que estén lo más cerca posible. Eso te asegurará liquidez y tranquilidad para afrontar los retos que surjan.
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Anticípate. Saca tiempo para mantenerte informado de todas las tendencias de mercado y desarrolla planes B que te ayuden a virar cuando el viento cambie.
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No te aísles. No te encierres en tu negocio. Sal y conoce a otros emprendedores. Existen muchos foros de emprendedores, tanto on line como presenciales. Aprovecha los contactos para intercambiar ideas y experiencias y, por qué no, compartir clientes. Con ello, contribuirás a que el mercado sea más grande y las oportunidades de negocio sean mayores para todos, y para ti, también.
