Están incluidas en la creciente lista de animales en peligro de extinción por culpa del mismo hombre que la usa para su beneficio sin el más mínimo remordimiento de conciencia sabiéndose asesino de un ser vivo inocente de la avaricia humana.
La caza indiscriminada es una de las causas de la disminución de tortugas marinas. Muchos pescadores las recogen con la intención de comer su carne, sobre todo en época de semana santa cuando la gente no consume carnes rojas, y creyendo que la tortuga es un pez- en realidad es un reptil- la atrapan en las redes.
Tampoco dejan nacer las crías de los huevos por la destrucción de sus nidos y comercializarlos luego como afrodisiacos. La iluminación artificial alrededor de las costas las desorienta, pierden su hábitat y por ende no pueden reproducirse.
Asimismo, la contaminación del mar influye. Las tortugas pueden comer accidentalmente bolsas plásticas o cualquier desperdicio que encuentre en el agua y asfixiarse.
A propósito del tema, hoy nos llama particularmente la atención la noticia sobre uno de éstos reptiles marinos que manipuló, no se sabe cómo, una video cámara y captó imágenes de sí misma y de lo profundo del mar. El hallazgo lo hizo un agente de la guardia costera estadounidense, hasta donde llegó la cámara ya con el video grabado. Se dice que el aparato pertenecía a un militar holandés que la perdió mientras buceaba en Aruba. En realidad el video es un poco confuso, pero vale la pena revisar, aunque sea por curiosidad.
