Está de pie un hombre vestido con camisa blanca y jeans. Estrecha la mano como saludo de bienvenida. Sobre la tabla de la barra reposan dos smartphone, delatores inmediatos del apego que tiene con la comunicación instantánea.
Chef de Posada Valetico y del restaurant Claraboya (ambas en Barquisimeto), Pocho Garcés no atesora sus recetas en un lugar oculto de la casa; al contrario, las comparte con todo el que quiera preparar buena comida sin muchas complicaciones. Para hacerlo escogió Twitter, red social que se animó a usar por sugerencia de su amigo Inti Acevedo.
—Me pregunté: ¿qué puede hacer un cocinero en Twitter? Decidí escribir una receta sencilla, y como me sobraban caracteres la rellené con la palabra voilà. La gente empezó a retuitear las recetas, pero algunos decían que no era posible hacer una receta escrita en 140 caracteres; entonces hablé con Inti y así surgió Recetas en 140.
Grabar en video lo que escribía en Twitter se convirtió pronto en un éxito que tiene hasta ahora 16 episodios, incluido uno especial por la presencia del maestro Gustavo Dudamel. A Recetas en 140 le siguió Comida de soltero, un proyecto que unió a Garcés con “el chef panadero de Venezuela” Juan Carlos Bruzual; luego de un día de intercambio de recetas en Twitter usando el hashtag #comidadesoltero.
Transcurridos apenas 15 días de haber creado la cuenta @comidadesoltero ya contaban con 110 seguidores, número que ha ascendido hasta 61.992. Cocinar para enamorar es la premisa “porque, eventualmente, todo soltero quiere dejar de serlo”, explica Garcés.
La idea de difundir recetas no se quedó en el mundo digital. Después de establecer enlaces, dictaron el primer taller de Comida de soltero al público. El Instituto Culinario de Caracas fue el lugar de encuentro. Desde entonces, han visitado diferentes ciudades del país como Valencia, Caracas, Mérida, Maturín, Barquisimeto, Carora y, próximamente, San Cristóbal y Maracaibo.
Los talleres son temáticos y los definen con juegos de palabras referentes al amor y la cocina. Sabeamar, por ejemplo, estuvo dedicado a los productos marinos y el que los llevó hasta tierra larense (Barquisimeto y Carora), Con el corazón marcado al grill, a las carnes preparadas a la parrilla.
“Los hombres cocinan mejor que las mujeres”
—Sería bastante arbitrario si yo dijera que los hombres cocinan mejor que las mujeres, por eso te digo que en mi experiencia (enfatizando esta última frase como para no dejar espacio a malinterpretaciones) ha ocurrido así: los hombres de la familia siempre han cocinado mejor que las mujeres —suelta el hombre de ojos celeste, sentado sobre un taburete, mientras sostiene con una mano una copa de vino y con la otra uno de sus smartphone.
Aún con esa creencia, Garcés admite que en su cocina siempre debe haber una mujer, pues ellas mantienen el equilibrio “son las que están pendientes de si se combina una pasta con ensalada o qué vino le va bien…”.
Este chef barquisimetano, entre cuyos planes está cursar estudios de periodismo gastronómico y publicar, junto a sus socios de Recetas en 140 y Comida de soltero, la compilación de sus recetas en físico, es un fiel promotor de los productos locales. Para él más que un plato predilecto existe la tradición y rescatarla es parte de su misión.


