Quienes han visto Balto (asumo que todos saben de lo que hablo porque también les atribuyo una bonita infancia) podrán hacerle más sencillo el trabajo a la imaginación cuando vean o escuchen mencionar al Pirena Advance, la ruta blanca de los Pirineos.

A un hombre llamado Pep Parés le dieron por obsequio un perro nórdico al que bautizó como Txao. El cuadrúpedo fue el impulso para esquematizar una carrera de canes en los Pirineos, la misma que este año y por estos días cumple su XXI edición.
A este tipo de competición se le conoce como mushing, un deporte para zonas nevadas antiquísimo. Y aquí, justo aquí, justifico la referencia de Balto: en 1925 la epidemia de difteria amenazaba la vida de muchos niños en Nome, Alaska. La solución era buscar los medicamentos en Nenana, pero, por la magnitud de la distancia enviaron un trineo arrastrado por perros. Allí estaba Balto, el animal que se convirtió en héroe por liderar el viaje de 1.085 kilómetros. La primera carrera de mushing fue entonces la Iditarod en Alaska, creada en conmemoración de este hecho histórico.
Pirena 2012
El total de participantes es de 125, acompañados por los más de 400 perros entrenados para el evento de trineos de mayor importancia en Europa.

