Como el enamorado que se baña de perfume para recibir a su amada, en el pueblo de Santa Rosa (estado Lara), por estos días, se apura el paso para mostrar su más lustrosa fachada cuando el próximo 14 de enero la tranquilidad que caracteriza a la población se vea interrumpida por la tumultuosa llegada de los feligreses que viajan desde todas partes del país para venerar a la patrona de los barquisimetanos: nuestra Santa Madre, la Divina Pastora.
Desde ayer, la sagrada imagen de cabellera azabache ha sido expuesta en la parte baja del templo Santa Rosa de Lima para ser admirada desde cerca por los fieles que se reúnen ante ella durante los primeros días de enero, previos a su salida hacia Barquisimeto en el recorrido anual de 7 kilómetros hasta la Catedral Metropolitana de la ciudad.
En las religiosas calles de Santa Rosa
Como la casa indiscutible de la Divina Pastora, el pueblo de Santa Rosa es el lugar donde se pueden encontrar ingeniosas artesanías inspiradas en la Virgen, sobre todo durante este mes, quizás, el más lucrativo para el turismo local. De contar la historia se encargan en el museo de la iglesia, donde exhiben una colección de objetos relacionados con la Virgen guara.
Si se quiere, en cambio, detallar la inmensidad del Valle Turbio, el Mirador Santa Rosa es el espacio destinado para hacerlo. Sin embargo, actualmente espera por la obra de rehabilitación prometida por los organismos oficiales.

