En la antigüedad las hijas eran consideradas propiedad de sus padres, quienes en la celebración del matrimonio otorgaban esa posesión al novio. Hoy en día aun se conserva esa tradición pero con menos rigor que antes. Las novias tomaban para aquel entonces muy en cuanto a los detalles de presencia para la celebración como lo era el vestido, el bouquet que llevarían y el velo.
Vestido de Novia
El Vestido de la Novia
En Inglaterra, desde 1840 se dio la tradición del traje blanco de novia. Hasta ese momento las mujeres se desposaban ataviadas con su mejor traje blanco, el cual lo embellecían colocándole dos o tres faldas internas. El color y modelo era seleccionado por el gusto personal de la novia o incluso se hacían combinaciones de colores y estilos. Esta tradición se impuso sobre todo cuando la Reina Victoria contrajo matrimonio con el Rey Alberto, los padres de la novia exigieron a los modistas que realizaran un traje deslumbrante que la hiciera brillar ante todos los invitados ese día. Entonces comenzó la laboriosa tarea. El color blanco permitía la pureza y sofisticación de la novia y también representaba la pulcra casta de la Realeza, desde allí nació el glamoroso Vestido Blanco de Novia.
Bouquet de rosas rojas
El Bouquet de la Novia
En la antigua Grecia la novia llevaba un bouquet elaborado por fragantes hierbas como albahaca, orégano y perejil acompañado de espigas de trigo. El bouquet solía llevarse en las manos de la novia como símbolo de ofrenda al esposo, quien desde aquel momento recibiría alimentos y cuidados de su esposa. El bouquet fue cambiando hasta llegar a ser realizado con flores que simbolizan frescura y belleza natural. La Reina Victoria impuso que el bouquet fuera redondo y que las flores en la terminación fueran dirigidas al piso para dar reverencia a su presencia.
Por otra parte la tradición de lanzar el bouquet se remonta a tiempos antiguos cuando se pensaba que todo lo que tocara la novia estaba lleno de buenas energías y suerte, por eso que al lanzarlo a sus invitas le ofrecía la oportunidad de lograr el sueño de casarse.
Velo de la Novia
El Velo de la Novia
Antiguamente en la Edad Media la familias burguesas hacían un acuerdo entre ellas imponiendo a sus hijos de contraer matrimonio sin conocerse previamente así tenían como único fin preservar sus riquezas y propiedades. A las jóvenes se les imponía estar ataviadas por un velo que cubría su cara hasta el momento de la boda para evita que el novio pudiera retractarse. A partir de ese momento las jóvenes comenzaron a usar el velo para darle un toque sofisticado a sus bodas. En la antigua Roma y Grecia el velo combinaba con el vestido luciendo un color amarillo que permitia distinguir a la desposada de la concurrencia. A finales del siglo XIX el velo queda enmarcado en un contexto lleno de romanticismo, donde el pudor y la inocencia protagonizan el ritual. Desde entonces el velo simboliza la virginidad y pureza de la novia.
Fotografías: Lucia Urdaneta
