Cuando se está en una relación, después de cierto tiempo, se crea una cierta fusión de ánimo; donde cuando uno se siente mal el otro también siente lo mismo, y sucede así con todas las emociones que se puedan experimentar.
Aunque en algunos casos se hace por empatía, hay que evitar que esto suceda en todos los casos. Porque puede llegar a un punto que se acostumbran y se vuelve una rutina, lo que no es nada recomendable.
En las relaciones es importante sentir empatía por el estado de ánimo de tu pareja, pero eso no tiene porque llegar al extremo de sentir las mismas emociones que la persona con la que estás, porque no lo ayudarás en absolutamente nada.
La idea está en apoyar a tu pareja,
