Hazlo con una mejor. Esa debería ser la forma de actuar cuando una mala jugada de la vida despierte las ansias de venganza.
Normalmente, cuando alguien nos daña moral o físicamente, la primera reacción es devolverle la mala jugada, si es posible duplicada, suponiendo un desahogo por el dolor causado. En efecto, por un momento se llega a sentir alivio y cierta satisfacción tras haberse desquitado, pero después ¿Qué pasa? ¿Hay algún cambio?
No lo hay, pues las personas no cambian patrones de conducta inadecuados por ver a otro actuar igual o peor. Al contrario, los refuerzan y se defienden en contra ataque. Entonces, lo correcto es demostrar el polo positivo del conflicto. Ante un ceño fruncido, una amplia sonrisa, por ejemplo.
Una venganza, pero buena
Para darle una lección se debe hacer inteligentemente, mas no con la destrucción de la integridad del otro. Acá algunos modelos:
Como esas, muchas situaciones que nos sacan de casillas, pero antes de reaccionar con ira mejor hacerlo de la manera como nos gustaría que lo hicieran con nosotros.

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