Ser madre es una experiencia excepcional que cambia la vida de toda mujer. Sin embargo, cuando las circunstancias no son propicias, el panorama se torna oscuro y dificultoso. En los últimos años, las estadísticas de natalidad han arrojado un índice elevado de nacimientos en madres de edades comprendidas entre 16 – 20 años. Algo alarmante tratándose de nuevas generaciones que en un futuro serán parte activa de la sociedad.
Cuando somos jóvenes nuestras preocupaciones son limitadas: estudiar, pasarla bien, socializar, conseguir la media naranja o trabajar para pagar la universidad. Es inusual pensar en concebir un hijo a temprana edad; al contrario, la idea es disfrutar la juventud y aprovechar las oportunidades al máximo y saber que llevas dentro de tu vientre un nuevo ser, definitivamente no concuerda con los planes primordiales.
Es por ello que necesitamos pensar claramente antes de actuar. Tomar decisiones erradas podría ser muy perjudicial para el futuro próximo. Como reza el dicho “mejor prevenir que lamentar”, si tienes la madurez necesaria te aseguro puedes tomar cartas en el asunto y prevenir un embarazo no planificado que te afecta no sólo a ti sino a tu pareja, familia y especialmente a una criatura inocente de toda culpa. A continuación, una serie de ideas para tomar en cuenta:
- ¡Protégete! Actualmente existen variados métodos anticonceptivos para ambos miembros de la pareja (preservativos, pastillas anticonceptivas, parches, inyecciones, entre otros). No te dejes llevar por el momento o exigencias insensatas de tu pareja. Y si pretendes ser sexualmente activa lo ideal es que lo hagas responsablemente.
- Disfrutar la vida no significa tomar disposiciones apresuradas e irresponsables únicamente para agradarle a alguien.
- Dale tiempo al tiempo, preocúpate por conocer a tu compañero sentimental, saber sus intenciones y si realmente es tan bueno como parece; lo importante es que sientas seguridad y confianza a su lado.
- Identifica tus planes, metas y analiza todo a lo que tengas que renunciar en caso de un embarazo no planificado.
- Recuerda que un aborto no solucionará el problema, ésa sería la vía fácil y errónea; la difícil pero correcta es asumir las consecuencias de tus actos.
