Un grupo de investigadores de la Universidad de Agricultura de China ha modificado genéticamente 17 vacas para la obtención de leche con lisozima, proteína humana que brinda beneficios nutricionales e inmunológicos similares a los encontrados en la leche materna.
Según el profesor Ning Li, su sabor es más fuerte que el de la leche materna.
“Esta leche proveniente de vacas alteradas genéticamente podría ser una alternativa a la leche materna y, muy especialmente, a la elaborada industrialmente para bebés y que suele ser considerada como un sustituto de inferior calidad. La leche de esos animales tiene nutrientes que ayudan a proteger el sistema inmunitario de los bebés y reduce el riesgo de infección”, explica el catedrático Ning Li, coordinador de este controversial proyecto y director de los Laboratorios Estatales Claves para la Agrobiotecnología de la Universidad de Agricultura de China.
Para los próximos tres años se espera la comercialización de estudios relacionados con esta materia, porque según Li “para que leche como la humana llegue a las tazas de los consumidores pudieran ser necesarios quizás 10 años. Hasta ahora la leche producida por las vacas es similar a la leche materna en apenas un 70-80 por ciento, falta una proteína especial que ayuda a los niños a aumentar su inteligencia”.
