Esa fue la conclusión de un estudio encabezado por investigadores de la Universidad de Stanford, Estados Unidos en el cual deducen que las caminatas regulares duplican el tiempo de vida. Así es, mantener un ritmo de vida activo mejora la salud de las personas.
Los hallazgos sentencian que quienes caminan 14 o más kilómetros a la semana, presentan un 21% menos de riesgos de muerte, en comparación con los que no lo hacen. La cifra óptima son 48 ó 56 kilómetros de caminata, igual a un 50%.
Caminar durante unos 45 minutos, tres veces a la semana genera cuantiosos beneficios para el organismo como:
- Fortalecimiento del corazón.
- Aumento del tono muscular y la densidad de los huesos.
- Alivia dolores en la espalda y cabeza.
- Mejoras del estado de ánimo y las habilidades mentales.
Lo mejor de este tipo de ejercicio es la facilidad de hacerlo. No se necesita de máquinas, trajes especiales ni mucho menos una edad específica. Únicamente, un buen par de piernas y disposición para “echar una caminadita” varios días a la semana.
