Hormonas como la oxitocina y la vasopresina, nos ayudan a dar el paso adelante y parecen ser cruciales para la formación de relaciones a largo plazo
Los enamorados experimentan un sinfín de sensaciones que a duras penas pueden comprender, científicos han insistido desde siempre que lo que llamamos amor no es más que un cóctel hormonal.
Entonces, ¿qué es lo que ocurre exactamente en la montaña rusa de euforia y desesperación que nos provoca el amor?
En el cerebro, el amor romántico muestra similitudes con “estar un poco loco” o incluso psicólogos podrían diagnosticarnos algún desequilibrio mental mientras estamos enamorados.
En palabras de Quo, los estudios demuestran que la primera vez que nos enamoramos, los niveles de serotonina se desploman y los centros de recompensa del cerebro se inundan de dopamina. El efecto es similar al de una droga altamente adictiva: Crea fuertes vínculos en nuestras mentes entre el placer y el objeto de nuestro deseo.
Cóctel hormonal con sabor a sexo
La lujuria es impulsada por las hormonas sexuales como la testosterona, que puede descentrarnos más de lo normal. También los niveles de la hormona del estrés, cortisol, y el producto químico similar a la anfetamina feniletilamina, hace que las emociones aumenten cada vez más.
Otras hormonas como la oxitocina y la vasopresina, nos ayudan a dar el paso adelante y parecen ser cruciales para la formación de relaciones a largo plazo. Las parejas que han estado juntos durante varios años muestran una mayor actividad cerebral asociada a estos productos químicos cuando miran fotografías de su pareja.
Al respecto, Jennifer Pérez, autora de “Guía para evitar hombres desechables” afirma a través de una entrevista para Globovisión que mientras más veces hacemos el amor con alguien, más difícil es desprendernos de esa persona por culpa de las oxitocinas.
La oxitocina se produce cuando las parejas tienen relaciones sexuales y se tocan, se besan y se dan masajes el uno al otro. Es la hormona que nos hace depositar nuestra confianza, nos ayuda a superar el “miedo social” y resulta indispensable e importante para la unión.
Quo asegura que los escáneres cerebrales de las personas que están enamoradas coinciden con el viejo adagio “el amor es ciego”. Es completamente cierto. Mientras que las áreas de recompensa de dopamina están entusiasmadas en el amor, las regiones relacionadas con las emociones negativas y juicio crítico están completamente apagadas.
