Aparte de los problemas psicológicos que puede generar la ansiedad, se ha demostrado que también tiene influencia en las dolencias físicas, por ejemplo en el dolor de espalda.
Tal como publicó la Dra. Saman Yorde, más del 70% de la población de los países desarrollados ha sufrido dolor lumbar en algún momento de su vida. Por ello, las dolencias de la espalda se han convertido en la principal causa de asistencia sanitaria en la población adulta.
Así que recuerda, reducir la ansiedad también es bueno para tu espalda. Vida Efectiva te recomienda tratar de mantener una buena postura corporal y prácticar periódicamente actividades anti-estrés como el yoga o pilates, para así vivir una vida más saludable.
