El ser humano, entre todas sus particularidades, posee varias que pueden ser vistas como virtudes o defectos; una de ellas es el afán de siempre querer más. A pesar de que no esté mal querer siempre mejorar y conseguir mayores comodidades, sucede a veces, y más que todo en el ámbito económico, esa necesidad creada por los medios de querer más de lo que ya se tiene.
Uno de los inconvenientes que generan más conflictos en este aspecto es ese: no nos trazamos un límite entre lo que queremos y podemos, lo cual trae como consecuencia un círculo vicioso de gastar el doble de lo que se gana y se vive en una deuda constante.
Entonces se hace difícil poder disfrutar aquel dinero por el que tanto nos esforzamos día a día. Aunque no queramos y más sabe diablo por viejo que por diablo, es mejor tomar consejos de los padres y arroparse hasta donde llegue la cobija

Muy cierto RT @vidaefectiva: Hay que #arroparse hasta donde llegue la cobija http://goo.gl/fb/9ixQ9 #dineronegocios #conflictos #economico