¿Te vas de viaje sólo por un par de días, pero por tu maleta pareciera que te fueras a mudar permanentemente del país? ¡Ay, mujer… grave error! Siempre llevando tantas cosas que al final ni usas y te consumen todo el espacio del muy posible shopping viajero.
Viajando lígero
- Lo fundamental es saber el clima del lugar a dónde iras. Así seleccionarás el atuendo de forma más acertada. Aún si vas a un lugar frío, lleva tu traje de baño por si acaso y si visitas una ciudad cálida, no olvides empacar una chaqueta lígera.
- Si vas al extranjero, asegúrate de tener tu pasaporte y visa vigentes, así como los respectivos permisos requeridos.
- Haz un botiquín básico con las medicinas más indispensables para ti, que incluya medicamentos para combatir dolores de cabeza, naúseas, mareos, malestar general, fiebre, diarrea y/o alergías.
- Al momento de empacar, piensa primero en el calzado: Un par de zapatos cómodos por si vas a caminar mucho, otro par de zapatos más elegantes para usarlos en la noche, preferiblemente negros, para que te combinen con todo y unas sandalias por si vas a la piscina o playa.
- ¿Zapatos seleccionados? Busca atuendos para ellos. Opta por un clásico jean, varias franelillas y pañueletas, que bien podrías combinar encima de tu outfit o a modo de peinado. Incluye algún blazer por si tienes alguna reunión de trabajo. Para salir en la noche, el famoso vestidito negro te sacará de apuros.
- Lleva siempre contigo una agenda de números telefónicos de tus familiares y allegados, así como el teléfono y la dirección de tu embajada o consulado. Otra cosa muy importante que debes empacar, si vas al extranjero, es un libro de frases básicas en el idioma del país que vas a conocer.
- Ni se te ocurra dejar tu estuche de maquillaje, tu perfume favorito, tu cepillo dental y mucha ropa interior.
- Y por último, y no menos importante, no olvides tu iPod y algún libro… te servirán de grandes aliados por si el vuelo se retrasa o te toca algún bebé llorón cerca.

