Greenpreace despidió por la puerta grande al 2011, un año que fue de grandes triunfos medioambientales e inmensas movilizaciones sociales que han demostrado lo que es posible conseguir cuando se lucha por lo que se cree.
Greenpeace ayudó a Fukushima
Con el terrible terremoto y el tsunami de Japón se fue testigo del segundo mayor desastre nuclear de la historia de la humanidad, viendo el dolor y el terror en las caras de los japoneses afectados por el fantasma invisible de la radioactividad. Greenpeace estuvo en Fukushima ayudando a las víctimas, midiendo radiación, presionando a los gobiernos, pidiendo ampliar la zona de exclusión y luchando para hacer ver al resto del mundo los riesgos claros de la energía nuclear.
Los expertos de la organización proporcionaron información independiente que contrastaba con los datos oficiales y presionó al gobierno Nipón para que protegiera de manera más efectiva a la población afectada, aseguró Ecoticias.
En la lucha por alternativas a la peligrosa energía nuclear
Greanpeace continúo trabajando por todo el globo para resaltar el peligro de la energía nuclear. Se hizo hincapié, en este 2011, para arrojar luz sobre las alternativas a la energía nuclear y de igual manera, promovió la energía limpia que es la clave de un futuro más seguro y renovable.
Hasta Ken dejó a Barbie por luchar contra la deforestación en Indonesia
Los activistas de Greenpeace se encargaron de alzar su voz contra la deforestación, en Indonesia. Empresas relacionadas con la destrucción de los bosques, el hogar y medio de vida de muchos indonesios y también de orangutanes y tigres, fueron puestas en evidencias. El 2011 fue el año en el que Ken ha dejado a Barbie públicamente por deforestar las selvas de Indonesia, y también se vivenció cómo su reconcialización se hizo pública cuando Mattel y otras empresas jugueteras dejaron de comprar papel para sus embalajes a la empresa APP.
Activistas de Greenpeace escalaron para detener extracciones petrolíferas
El Ártico fue otras de las prioridades internacionales de Greenpeace en el 2011. Sus activistas escalaron, en varias ocasiones, la plataforma petrolífera de la compañía británica Cairn Energy en Groenlandia, para pedir que se terminaran las tan dañinas extracciones petrolíferas en el Ártico. Incluso Kumi Naidoo, director ejecutivo internacional, estuvo en una de esas acciones y pasó unos días en el cárcel, junto a otros activistas, por esta acción cuyo lema de campaña era “Parar la destrucción del Ártico”.
