Las plantas y flores que tenemos en nuestros hogares son más que una simple decoración que las señoras disfrutan cuidar y regar: Los beneficios que aportan estos seres vivos son buenísimos para nuestra salud y, en general, para mantener una mejor calidad de vida.
Las plantas además de generar oxígeno y absorber dióxido de carbono, ayudan a purificar el aire, contribuyen en la absorción de gases contaminantes, regulan la humedad y temperatura del ambiente, atenúan el ruido, retienen el polvo e incluso se podría decir que relaja a las personas por ser visualmente atractivas.
Mejor calidad de vida
Las plantas elevan el grado de humedad en el aire, lo cual evita que se resequen nuestras vías respiratorias y la piel, alejando males derivados de un ambiente seco como tos o irritación de epidermis.
“Las plantas también reducen la concentración de esporas de moho y bacterias presentes en el aire, gracias a su producción de sustancias fitoquímicas”, según Terra. Otro gran beneficio es que “aumentan la concentración de iones negativos en el aire, compensando así los campos eléctricos de signo positivo (perjudiciales para la salud) emitidos por los aparatos eléctricos”, reseña dicho portal.
Remedio natural contra la polución
Las plantas ayudan a tener un ambiente más limpio pues logran absorber gases nocivos y partículas químicas como el formaldeído (humo del tabaco), el benceno (también existente en los cigarrillos) o el tricloroetileno (pegamento de aerosol). Estos contaminantes son procesados por la planta y transformados en nutrientes.
Además, “remueve el humo, microorganismos patógenos, volátiles y capta el polvo, reduciendo su presencia en el aire hasta 20%. Gracias a esta limpieza, la sensación de fatiga que experimentamos, como consecuencia de una atmósfera cargada, disminuye”, según Facilisimo.
Sin duda alguna, un hogar invadido por el verdor de las plantas no sólo nos alegra la vista, sino también la vida.
