Si en algo nos destacamos las mujeres es en la vigilancia del caballero que ocupe nuestro corazón. Cual detectives privados, si de enterarse de cada paso en falso que dé el susodicho se trata, entonces somos unas expertas.
La creación de un perfecto plan de espionaje parte de varios criterios que van desde lo simple a lo elaborado y minucioso, pero que con la sutileza e inteligencia femenina resultada fácil y hasta divertido de ejecutar.
Actualmente, la mancha de labial en la camisa o la notica sospechosa en la chaqueta sólo se ve en las telenovelas, pues parece que los hombres se han vuelto un poco más creativos en el intento de ocultar sus infidelidades. Sin embargo, para el lamento de ellos y fortuna de nosotras, han aparecido otras técnicas de investigación en concordancia con la era de la información y tecnología en la vivimos.
La Internet, las redes sociales, el correo electrónico, el celular, la computadora, el iPod, el pendrive… y todo medio tecnológico que sirva para la ejecución del plan de espionaje es bienvenido.
Si eres de las que no se maneja muy bien con los aparatos o la propia Web, acá tienes algunos datos que te facilitarán la tarea.
- El Facebook es un “chismoso” por excelencia. Con sólo chequear su lista de amigos, las actualizaciones de estado, los comentarios que él escribe y viceversa, las fotos y etiquetas puedes enterarte de todo su movimiento social, lo mismo a saber qué hace o no cuando está lejos de ti.
- Para enterarte con quién chatea, busca la manera de conseguir su contraseña; aunque suelen ser tan predecibles que resulta sencillo adivinar. Prueba con la fecha de nacimiento, su nombre o iniciales, su número de cédula de identidad.
- Una aplicación del Messenger Plus permite guardar las conversaciones. Por supuesto, almacénalas en una carpeta privada o “invisible” para él.
- También existen programas especializados que archivan toda la información que de la computadora se envíen o reciban, claro, para ello debes ser una experta en informática o una aficionada habilidosa en el tema.
Propuestas las medidas de espionaje virtual debemos recordar el popular refrán “el que busca encuentra”. Este tipo de situaciones devienen en celos e inseguridades, que provocarán peleas y discusiones sin sentido (a menos que la infidelidad sea evidente y comprobable). Po tal motivo, la recomendación no es volverse unas sicópatas obsesionadas por controlarle la vida a su pareja, pues todo tiene su límite. La idea es usar estas medidas sólo cuando la relación no marcha bien por la certeza de infidelidad o simplemente si te quieres lanzar una de detective de película por un día.
