Niños entre los 3 a 10 años son los más prospensos a sufrir la herpangina: Una enfermedad causada por el virus Coxsackie, particularmente del grupo A, caracterizada por úlceras bucales, fiebre alta, irritación de garganta y dolor de cabeza.
Por lo general, las lesiones son úlceras con una base blanca o gris blancuzca y un borde rojo, las cuales a menudo se localizan en el paladar y la garganta. En la mayoría de los casos, tienden a brotar pocas pero son muy dolorosas.
Higiene de las manos como prevención
La revista Farmatodo, en su edición impresa, señala que el virus de Coxsackie se transmite por la contaminación con heces, lo cual significa que “uno puede adquirir el virus tocándose la boca o comiendo sin haberse lavado muy bien las manos”
“La buena higiene de las manos puede ayudar a prevenir la transmisión de la mayoría de los virus“, agrega como máxima recomendación.
¿Cómo reconocer la enfermedad en mi hijo?
Presta especial atención al comportamiento de tu hijo y llama al médico en el caso de presentar estos síntomas:
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Fiebre.
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Irritación de la garganta o dolor al tragar.
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Dolor de cabeza (Aunque este síntoma es muy complejo de detectar en niños muy pequeños).
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Aparición de lesiones en la lengua.
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Úlceras similares en pies, manos y gluteos.
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Pérdida del apetito.
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Se dice que los menores de 5 años pueden presentar a la par vómitos y diarrea.
¿El tratamiento? Un antipirético, ingesta de abundante líquido, alimentos fríos y blandos y paciencia, mucha paciencia… Los antibióticos son recomendados solo en casos de complicaciones del tipo bacteriano. En todo caso, la debida asistencia médica es lo que valorará el cuadro clínico del niño.

