Ya lo decía Richard Páez durante su temporada como director técnico de la selección venezolana de fútbol: “Hemos dejado de ser la cenicienta”. La recordada victoria del “centenariazo” ante Uruguay (3-0) durante las eliminatorias del Mundial Alemania 2006 dio luces de la evolución de los jugadores criollos.
Este mes, cuando se celebra la Copa América 2011, la oncena de César Farías, actual técnico de la selección, vuelve a hacer ruido: empata con cero goles a Brasil en el partido debut, le saca tres puntos a Ecuador para posicionarse como líder del grupo B y repite un sorpresivo empate ante Paraguay para asegurar así su pase a cuartos de final.
Nada menos que el corazón inflado de orgullo se puede sentir. Cómo no, si sobre la camiseta vinotinto está la distinción de pasar invictos a la segunda fase de la copa, tal como lo hicieron Argentina, Brasil, Colombia y Chile.
Mañana, el país entero estará envuelto en plegarias. Manos empapadas con el sudor de los nervios frotarán el rostro angustiado por un partido que marcará o no una huella en la historia deportiva venezolana: el pase, por primera vez en 42 ediciones de la Copa América, a la semifinal. Chile será la prueba. Ganar, la meta.
Fotografía: Marlyn Silva




¡Amé el titular!
A seguir pateando goles y a tomarnos un buen vinotinto para celebrar.