Más que el consumo de alcohol y drogas, el excesivo tránsito vehicular es un factor de riesgo de los ataques cardiacos. Así lo ratifica un estudio de la Universidad Católica de Lovaina y la Universidad Hasselt (Bélgica) donde los investigadores evaluaron la relevancia de diversos factores que pueden causar un infarto (estrés, esfuerzo físico, mala alimentación, obesidad, contaminación del aire) y compararon los resultados con la proporción de la población expuesta a ellos.
Concluyeron que la mayoría convive con las partículas tóxicas despedidas por los vehículos concentrados en masa, por lo cual se convierte en un peligro de infartos importante.
De acuerdo con el estudio, la exposición al tráfico es el factor desencadenante de 7.4 por ciento de los infartos, seguido del agotamiento físico, responsable de 6.2 por ciento de los casos. A estos los sigue el consumo de alcohol y cafeína con un 5.0 por ciento, las emociones negativas con 3.9 por ciento y la actividad sexual con 2.2 por ciento.
