Cuando las medicinas no surgen los efectos curativos esperados, la aparición de tratamientos alternativos representan una esperanza para el mejoramiento de patologías como: Mal de Alzheimer, esquizofrenia, cáncer, hipertensión, diabetes, drogadicción, alcoholismo, estrés; en el caso de adultos y parálisis infantil, autismo, retardo mental, síndrome Down, microcefalia; en los niños.
Todos estos padecimientos son tratados con la delfinoterapia basada en la emisión de ondas ultrasónicas de gran frecuencia producidas por los delfines para la relación y comunicación dentro de su hábitat. Con la aplicación de la terapia neuroestimulante estas ondas ultrasónicas estimulan directamente al hipotálamo para producir unos neurotransmisores conocidos como endorfinas, los cuales a su vez activan la glándula pituitaria para la producción de hormona ACTH, la cual viaja hasta las glándulas suprarrenales y éstas generan cortisol, hormona que ayuda al mantenimiento de los niveles de azúcar en sangre, brindando al cuerpo energía adicional.
En las glándulas actúa sobre el hipotálamo y ocasiona cambios en el sueño, peso, apetito y respuestas emocionales y en las células plurifuncionales ocasiona cambios a nivel motor, equilibrio, coordinación, respuestas intelectuales, aprendizaje, memoria, conducta, entre otras.
Esta alternativa medicinal está disponible en acuarios y zoológicos. Cada sesión tiene una duración de 15 o 30 minutos. Y, según las investigaciones ofrece efectivos avances para la ciencia permitiendo la vivencia de momentos de relajación y curación en compañía de esos hermosos e inteligentes mamíferos.
