El cabello es una de las tantas armas de seducción femenina, pues a los hombres –casi en su totalidad- los enloquece una melena abundante y larga. Claro, una que les provoque acariciar o admirar, no una que los espante por el descuido.
Tener el cabello brillante y manejable demanda cuidados, rutinas de mantenimiento y tratamientos reparadores. Nada del otro mundo, sólo unos sencillos pasos al alcance de todas.
La prueba
Para corroborar qué tan maltratado está el cabello, arranca uno y sumérgelo en un vaso de agua. Si flota, está sano; si se hunde, le urge recuperación.
Rutina de recuperación
- Cuando cepilles el cabello hazlo con delicadeza. Para desenredarlo es mejor el uso de peines de cerdas separadas, lo rompen menos.
- Por lo menos una vez por semana aplica acondicionador. Las mascarillas caseras también funcionan maravillosamente.
- Antes de usar el secador o la plancha, unta en el cabello alguna crema o ampolla protectora. En el mercado hay gran variedad.
- Al lavarlo masajea suavemente con la yema de los dedos, jamás rasgues el cuero cabelludo con las uñas, lo único que se logra es la irritación del mismo.
- Alterna el uso de agua caliente y fría sobre el cuero cabelludo para incrementar la circulación y evitar la formación de células muertas.
