Gingivitis o periodontitis, ambas conocidas como las enfermedades de las encías, suceden por culpa de la placa dental, esa película invisible y pegajosa formada sobre los dientes que puede dar paso al temido sarro.
Las bacterias de la placa dental tienen toxinas que inflaman las encías, y al no ser eliminada a través del correcto cepillado bucal y uso de hilo dental, ésta puede aumentar e infectar tus encías, dientes y hasta el hueso que los sostiene. Lo grave del asunto es que si no se trata a tiempo, se puede perder hasta los dientes.
Acude al odontólogo si tienes alguno de estos síntomas:
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Encías que sangren, enrojecidas, inflamadas, hinchadas o sensibles.
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Encías que se han retraído.
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Cambios en el modo en que cierran los dientes al morder.
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Constante mal aliento o mal sabor en la boca.
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Pus entre dientes o encías.
¿Sabías que las personas con diabetes son más prospensas a sufrir de enfermedades en las encías? Como toda infección, las encías enfermas pueden provocar aumentos en el nivel de azúcar en la sangre y hacer de la diabetes una enfermedad más difícil de controlar.
Por eso es importantísimo acudir al odontólogo regularmente.

