Los senos tarde o temprano caerán. Es una de las fregadas con que la vejez castiga a la mujer. Aun así, vale la pena batallar contra la fuerza de gravedad, responsable de que la glándula mamaria caiga progresivamente.
Aquí un listado de recomendaciones para mantenerlos saludables y en su lugar sin necesidad de acudir al quirófano.
- Del mismo modo que el resto del cuerpo, los senos necesitan exfoliación. Hacerlo con productos adecuados y con masajes suaves es la clave.
- Terminar la ducha con un chapuzón de agua fría sirve para reafirmar la piel que cubre la zona de los senos.
- Encorvar la espalda para esconder el tamaño excesivo de los senos no sirve de nada, solo resta feminidad y perjudica la columna vertebral. En cambio, tener una buena postura evita que caigan prematuramente.
- El brassier es una prenda mágica para la mujer. Le da volumen a los senos, los sube, los une, hasta facilita la tarea de amamantar. Y, por supuesto, ayuda a prolongar su firmeza. La cuestión es elegir los que sean acordes a la contextura del cuerpo.
