Tienes tiempo con ese chico y la relación se ha venido formalizando. Todo indica que vestirte de blanco será lo próximo que harás a su lado pero… ¿Es él el chico ideal para tenerlo de esposo?
6 factores a considerar antes de decirle “sí, acepto”
- No ignores su pasado: Quien olvida su historia, está condenado a repetirla. Analiza bien como se comportaba tu chico antes… ¿Era un fiestero sin remedio? ¿Le fue infiel a todas sus antiguas parejas? Trata de sentarte con él y preguntarle cuáles eran los motivos que lo llevaron a hacer cosas en el pasado que a ti no te agradan tanto, de esa forma te darás cuenta si fue una etapa pasajera o si, en efecto, es algo que forma y formará parte de su personalidad.
- Busca lo que tú necesitas: Si, te encanta que él tenga tan buen gusto para vestirse pero… ¿Qué es lo que realmente esperas y necesitas de una pareja que compartirá contigo el resto de tu vida? Es recomendable que hagas una lista de las cosas que crees indispensables en un esposo como “colaboración en el hogar”, “que quiera tener hijos”, entre otras y ver cómo se ajusta tu chico a tus necesidades.
- No idealices el futuro y míralo tal y como él es: Seguramente tu novio tiene grandes planes a futuro y tú le ves un gran potencial, peeeeeeero… debes estar consciente que son simples probabilidades. No puedes enfocarte en que quizás mañana sea un exitoso empresario, debes estar enamorada de lo que es justo ahora, pues de expectativas no se sostiene un matrimonio.
- Abre los ojos con su familia: No sólo te estás casando con él, sino también con su familia, pues ellos no sólo estarán el día de tu boda, sino en muchísisisimas ocasiones más. ¿Qué tal tu relación con ellos?
- Si no hay pasión, ¡olvidalo!: Muchas mujeres creen que la estabilidad económica es un factor determinante para casarse, olvidando el tan importante y necesario fuego de la pasión. No significa que lo esperes todas las noches desnuda y muerta de placer, pero sí que tengan encuentros carnales con sabor a “¡por eso me quiero casar contigo!”
- No temas que se te vaya el tren: ¿Ya tienes más de 25 y te estás empezando a conformar con el sr. casi perfecto? ¡No, no y no! Esa “edad ideal” de matrimonio no es más que una idea prestablecida. Piénsalo muy bien antes de dar ese paso. Si es por cuestión de reloj biológico y querer tener un hijo, entérate que no es necesario firmar un anticuado papelito para poder hacerlo.
