- Acidez y el regreso sin esfuerzo del contenido alimentario a través del esófago (pirosis y regurgitación) son síntomas típicos de la Enfermedad de Reflujo Gastroesofágico
- Las complicaciones por falta de tratamiento a tiempo pueden desencadenar esofagitis, esófago de Barrett e incluso adenocarcinoma
La enfermedad de Reflujo Gastroesofágico (ERGE) es una condición que se genera cuando el contenido gástrico pasa hacia el esófago, ocasionando síntomas molestos que pueden estar acompañados o no, de complicaciones esofágicas y que afectan la calidad de vida del paciente. En el Primer Consenso Venezolano de ERGE del Servicio de Gastroenterología del Hospital Universitario de Caracas, los especialistas dedicados a estudiar este padecimiento determinaron que en Venezuela 12% de la población total padece esta enfermedad, esto supone alrededor de tres millones cuatrocientas mil personas en el país.
La Dra. Elymir Galvis, gastroenteróloga explicó durante el Taller para Periodistas sobre sus efectos nocturnos que:
“La pirosis, sensación quemante ascendente, y la regurgitación, retorno del contenido gástrico hasta la boca, son síntomas específicos de la ERGE; sin embargo existen manifestaciones que pueden prestarse a confusión con otras enfermedades como tos crónica, asma y laringitis”
Este encuentro formativo, especialmente diseñado para periodistas de salud, fue ofrecido por la farmacéutica suizo-alemana Nycomed y contó con el aval de la Sociedad Venezolana de Gastroenterología y de la Sociedad Venezolana de Endoscopia Digestiva.
Los ponentes que lideraron el encuentro fueron el Dr. Juan Semeco y la Dra. Elymir Galvis, ambos asesores médicos de la farmacéutica suiza-alemana; el Dr. Raúl Aponte, especialista en fisiología de esófago y profesor universitario jubilado de la Universidad de Carabobo; Dr. César Louis, profesor de la cátedra de Gastroenterología del Hospital Universitario de Caracas; y el Dr. Juan Carlos González Durán, jefe del servicio de Gastroenterología del Hospital Universitario de Caracas.
Noches eternas
Uno de los aspectos que más molestan y que afectan al 42,7% de los pacientes son los síntomas nocturnos de la enfermedad. Los pacientes con reflujo nocturno sufren las mismas afecciones esofágicas y/o extraesofágicas durante el día, pero con mayor intensidad. La Dra Galvis comentó que:
“Esto se debe a que entre las 2 y 3 de la mañana se produce un aumento natural de la producción ácida gástrica, enfatizándose la sensación de ardor. Adicionalmente, al dormir, la posición horizontal facilita que el contenido gástrico suba al esófago. Estas molestias originan que más de 60% de los pacientes sufran trastornos del sueño”
Es una patología multifactorial cuyas principales causas se relacionan con un desequilibrio en los mecanismos de defensa del esófago ante la presencia del contenido gástrico. Entre los mecanismos que defienden el esófago está el funcionamiento inadecuado del esfínter esofágico inferior; que así se conoce la banda muscular que se encuentra entre el esófago y el estómago, que evita el paso retrógrado del contenido gástrico al esófago luego de la deglución.
Otras causas pudieran ser la disminución de la capacidad del organismo para eliminar el remanente de ácido en el esófago o la poca resistencia de la mucosa esofágica de protegerse a sí misma de agentes agresores como el ácido.
Las personas con obesidad, con hernia hiatal o quienes son fumadores, consumen alcohol o tienen una dieta rica en grasas, chocolates o ciertos medicamentos, incrementan sus posibilidades de sufrir esta enfermedad, ya que estos factores afectan el funcionamiento del esfínter esofágico inferior.
Noventa por ciento de los pacientes que sufren de la enfermedad presentarán pirosis (acidez) y regurgitación (el regreso sin esfuerzo del contenido alimentario a través del esófago), mientras que un 40% sufre otros síntomas como asma, laringitis, tos crónica, erosiones dentales, sinusitis crónica y faringitis, entre otros. Así entonces, y según coinciden los especialistas médicos César Louis, Raúl Aponte y Juan Carlos González, cualquier persona que tenga este cuadro sintomático debe ir a consulta para evitar complicaciones mayores. Los síntomas mejoran con el tratamiento; pues la enfermedad afecta en forma directa la faringe, la laringe y los pulmones por el retorno del contenido gástrico a estas zonas.
Asimismo, el jefe del Servicio de Gastroenterología del Hospital Universitario de Caracas, Juan Carlos González destaca que:
“cualquier paciente que tiene más de tres eventos en el día de pirosis y regurgitación tiene trastornos del sueño (…) El trastorno del sueño altera la calidad de vida de cualquier persona, no poder dormir puede llegar a impedirte ir a trabajar, de hecho, hay un estudio reciente publicado en Gastroenterology que evidencia que 1% de las personas que no fueron al trabajo por una enfermedad sufre de ERGE. Este es un trastorno que afecta la vida del paciente, que puede interferir en su relación interpersonal e incluso familiar porque si tiene problemas para dormir, seguramente su pareja también tendrá problemas para dormir”.
