Es hora de admitirlo: Cuando nos acercamos a los 30 años, parecemos empezar a obsesionarnos con todo lo que nos vendan para mejorar la belleza del cutis.
Tratamientos por aquí, cremas por allá… y nuestro bolsillo sufriendo en el proceso. Una opción económica e indudablemente efectiva es la calabaza, que aunque desde siempre la han asociado con brujas, en realidad nos dejará la piel como princesas.
Belleza casera
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Para esta mascarilla que puedes realizar tú misma en casa, debes utilizar calabaza cocida reducida a puré o enlatada.
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Ponla en la licuadora y mézclala con 1/2 cucharada de miel y 1/4 cucharada de leche.
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Extiende la mezcla por todo tu rostro, previamente lavado con agua a temperatura ambiente, y déjala actuar por 20 minutos.
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Usa una toallita húmeda para retirar la mascarilla cuidadosamente.
¿Resultado? ¡Un rostro radiante y súper terso en cuestión de minutos!

