Marlyn
Es un secreto que, por el bien de la humanidad, vale más revelar: Marlyn trabaja para la NASA, tiene un sitio reservado en las nebulosas y, de vez en cuando, baja hasta la Tierra para ver qué tal anda todo en el mundo real. Vale advertir también que esta muchacha solo da abrazos en días feriados y saluda cuando le place. Por fortuna, tiene como excusa de su descortesía la miopía que le roba nitidez a la vista desde que empezó a resolver módulos actanciales en La Universidad del Zulia. Les reza a Dios y a Santa Ortografía para que la libren de los lugares comunes y le concedan el perdón por las fallas cometidas durante el camino que aún recorre como estudiante y las que teme repetir después como periodista.

