A todo se le puede encontrar el lado sexy del asunto, más aún si se trata de la pareja y ese necesario picantico que hay que agregar a todo encuentro sexual. Puede que la cama y ese acolchadito sofá sean sus lugares predilectos de la casa, pero sorprenderlo repentinamente en la ducha puede ser tan hot que necesitarán abrir más la regadera para refrescarse…
Sensual rutina
Basta con pensar, por ejemplo, que en lugar de disfrutar de la cascada de agua mañanera que cae sobre nuestro cuerpo, la mayoría consideramos la ducha como un acto rutinario al que dedicamos menos tiempo del que nos lleva quemar las tostadas del desayuno.
Sin embargo, tal como sugiere la revista Cosmopolitan, en su edición hispana, puedes hacer que este momento del día se convierta en algo especial practicando sexo en la ducha con tu pareja o en solitario.
Si te concentras en las sensaciones que experimentas, te darás cuenta de que la ducha no sólo relaja la tensión sino que también desatasca las fosas nasales. Además, provoca un aumento de la circulación sanguínea, haciéndote más receptiva a los estímulos táctiles.
Húmedo placer
Intenta que cada mañana sea diferente y practica sexo en la ducha. Date un poco más de tiempo y presta atención a lo agradable que resulta el roce de tus manos enjabonadas sobre tu cuerpo mojado. Para una sensación diferente, puedes masturbarte con jabón líquido (el recomendado para el área vaginal por no alterar el pH) y llegar al clímax colocando el chorro de agua a máxima presión sobre tu clitoris.
Si estás acompañada, con una barra de jabón, enjabona a tu pareja lentamente a modo de masaje relajante y sensual mientras el agua cae por su cuerpo. Cóncentrate en sus zonas sensibles y haz que disfrute, consigue otra barra de jabón y dense un masaje mutuo mientras se besan profundamente bajo el agua.
Dale un show visual al acariciarte a ti misma tus pechos previamente enjabonados, con movimientos circulares, mientras le lanzas una mirada fija y provocativa. Luego, baja lentamente una de tus manos hacia tu zona genital para estimularte, y con la otra mano, invítalo para que se acerque y comience la acción bajo el agua… ¡¡¡¡Uffff!!!!

