Ha llegado la celebración anual del Día Mundial del Agua, tal como desde el 22 de marzo de 1993 la Asamblea General de las Naciones Unidas así lo decretó. El objetivo de este año es atraer la atención internacional en torno al impacto causado por el rápido crecimiento de la población urbana, la industrialización, y la incertidumbre causada por el cambio climático, los conflictos, y los desastres naturales en los sistemas hídricos urbanos, según lo explica el comunicado de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Agua para las ciudades: respondiendo al desafío urbano es el tema que identifica la celebración. A propósito de esto la Directora General de la UNESCO, Irina Bokova, informó en su mensaje con motivo del Día Mundial del Agua que el Instituto UNESCO-IHE para la educación relativa al agua ha organizado una amplia serie de actividades que tienen por objetivo promover soluciones sostenibles para la gestión del agua en las zonas urbanas.
En Venezuela, por ejemplo, tenemos uno de los potenciales de agua dulce más elevados del planeta; sin embargo, no se aprovecha de la mejor manera. Solo se tiene en cuenta su importancia en fechas honorables como hoy o cuando no llega el líquido a la casa el día correspondiente.
Muchas organizaciones dedican este día a dictar charlas de concientización, mientras el resto del año se olvidan de las acciones. Más efectivo es indagar con investigaciones datos sobre el recurso natural y difundirlos constantemente a la población para que todos comprendamos la relevancia del buen uso del agua.
Para tener idea de cuán importante es el asunto, veámoslo en cifras:
- En Venezuela, un litro de agua potable envasada sobrepasa el precio del litro de gasolina.
- El agua cubre el 71% de la corteza terrestre.
- Ocupa entre un 60% y 80% del cuerpo humano. Parte de su distribución corresponde a: sangre, 83 %; riñones, 82%; músculos, 75 %; cerebro, 74 %; huesos, 22 % de agua.
- El cuerpo elimina diariamente dos litros y medio de agua por concepto de respiración, transpiración, orina y heces.
- Una persona puede pasar alrededor de cinco semanas sin recibir proteínas, carbohidratos y grasas, pero no puede sobrevivir más de cinco días sin beber agua.
- El agua forma parte de la economía de la sociedad, es fuente de energía, sirve como vía de comunicación y hasta como forma de entretenimiento.
