A punto de salir de paseo con tus amigos, te miras en el espejo para la revisión de si luces espectacular, pero ¡susto! Algo extraño hay en tu cara: una desagradable protuberancia a punto de hacer erupción. Y en medio de la desesperación, recurres a la extirpación como remedio instantáneo. Grave error, eso sólo lo empeora. Continúa la lectura y entérate por qué.
En primer lugar debes saber que el acné es un padecimiento del que todos o por lo menos la gran mayoría hemos sufrido por una sencilla razón: la pubertad, el paso de la niñez a la adolescencia. El cambio hormonal característico de esa etapa estimula la producción de aceite, entonces se taponan unos diminutos orificios de la piel llamados poros que a su vez es una abertura a un canal denominado folículo el cual contiene una glándula sebácea pero cuando éstas producen demasiada grasa se produce la obstrucción de los poros por la acumulación de suciedad, desechos y bacterias. El resultado, comedones cerrados, espinillas negras o lesiones rojas e inflamadas (pápulas, pústulas y quistes) mejor conocidas como granos o barros.
Ahora bien, con la superación del periodo de la adolescencia puede que la afección desaparezca o persista, pues los efectos varían en cada persona e influyen los siguientes aspectos:
- Cambios hormonales en relación con la menstruación, el embarazo, las pastillas anticonceptivas o el estrés.
- Productos o cosméticos para el cabello a base de aceites.
- Niveles altos de sudoración y humedad.
- Algunos fármacos como los esteroides, la testosterona, los estrógenos y la fenitoína.
Para evitarlo
- Lávate el rostro por lo menos dos veces al día con un jabón neutro que no cause resequedad. Te recomiendo los jabones líquidos ya que éstos son menos propensos a retener bacterias en sí mismos.
- Evita el contacto del cabello con la cara, ya es suficiente con la grasa natural de la cara como para añadirle la del cabello.
- No exprimas, rasques ni frotes los granos. Hacerlo deja marcas difíciles de eliminación.
En el caso de acné más profundo como el quístico, lo mejor es la asistencia al dermatólogo, especialista que te indicara el procedimiento y medicación necesaria para la desaparición de esos horrorosos puntos infecciosos de la cara.

