La mayoría de los abortos espontáneos son causados por problemas cromosómicos que hacen imposible el desarrollo del bebé
“Lo que más quiero en el mundo es ser madre, tengo 5 años queriendo serlo (…) Cuando por fin quedé embarazada, me enteré fue porque empecé a sangrar y sangrar, y al llegar al hospital, me dijeron que estaba sufriendo un aborto espontáneo” confiesa Carolina, el cual es un seudónimo para no publicar su verdadera identidad, por respeto a su caso.
Carolina, con palabras entrecortadas y entre lágrimas, explica para Vida Efectiva que su aborto espontáneo fue causado por una infección vaginal crónica desatendida, que involucraba inflamación pélvica aguda.
“Yo no sabía que estaba milagrosamente en estado, y eso fue lo peor… tenía 4 semanas de gestación y si yo lo hubiese sabido antes, corro al ginecólogo para chequear mi salud y tratar la infección (…) seguramente aún estaría embarazada de mi bebito y todo sería perfecto” agrega la chica de 26 años.
Casos tan dolorosos como el de Carolina suceden a diario: Mujeres que de corazón anhelan ser madres, pero que sus cuerpos -de alguna u otra forma- rechazan al bebé… Pero, ¿por qué?
Causas del aborto espontáneo
Un aborto espontáneo es la pérdida del feto en las primeras 20 semanas de embarazo. Entre las causas se encuentra:
- Niveles hormonales anómalos en la madre, por ejemplo, la hormona tiroidea.
- Diabetes no controlada.
- Exposición a factores de riesgo ambiental o laboral, como radiaciones o agentes tóxicos.
- Ciertas infecciones de transmisión sexual.
- Anomalías uterinas.
- Incompetencia del cuello uterino, es decir, cuando el cuello del útero se empieza a abrir y a perder espesor antes que el embarazo llegue a término.
Para prevenir el aborto espontáneo, la revista Farmatodo en su edición impresa recomienda seguir una dieta adecuada con abundante aporte de ácido fólico y calcio, evitar el sedentarismo, mantener un peso saludable pues las mujeres muy obesas o demasiados delgadas tienen más probabilidad de abortar, así como se aconseja limitar el consumo de cafeína y visitar al ginecólogo periódicamente.

excelente artículo!!
¡Gracias por leer!