Según Ana von Rebeur, en su reciente libro “Todas brujas: las ventajas de ser mala” resalta siete motivos por los cuales te conviene dejar de ser esa mujer-buena-que-todo-perdona y empezar a ser terriblemente mala:
- Porque todo el mundo te respeta más, y están más atento a tus deseos.
- Porque las que tienen los cargos más altos… siempre son las malas. Las malas ganan más dinero.
- Porque una mala le permite a la gente crecer, al no hacerse cargo de todo lo que ellos no saben hacer, como hacen las buenas.
- Porque un marido tiene pánico de serle infiel a la mala, temiendo sus represalias.
- Porque ser buena te invisibiliza, y ser mala es un pasaporte a hacer lo que se te dé la gana.
- Porque ser mala e impredecible es mucho más sexy que ser buena y aburrida.
- Porque todo lo malo que les pasa a las mujeres es por tratar de ser demasiado buenas. Y todo lo bueno que te sucede es por ser mala.

