Días de mala racha que parecen no tener fin bajan al nivel más crítico el ánimo. La sensación de tener un saco lleno de piedras sobre la espalda frena la intención de sacar los pies del fango.
Veamos cómo mantener un estado de ánimo relajado y feliz, aun en la adversidad es posible. Esto en respuesta a las recomendaciones de la profesora de Psicología, en la Universidad de California, Sonja Lyubomirsky.
- Hacer una lista de tres cosas que hayan salido bien hoy: este ejercicio fue probado por el presidente de la Asociación Americana de Psicología, y con él se demostró que tenía mejores resultados que la psicoterapia y los antidepresivos.
- Reconocer cuáles son nuestras fortalezas, y utilizarlas: un estudio demostró que una persona promedio utiliza sus fortalezas solo el 37% del tiempo. ¿El resto qué hace? Verle lado feo de la tortilla, obviando que dentro de ella hay una amalgama de exquisitos sabores.
- Escribir a alguien una carta de agradecimiento: a la vida, a alguien ausente o presente… la cuestión es dejar fluir las emociones. Escribirlas es más sencillo, por eso hay que aprovecharla como herramienta comunicacional.
- Hacer cinco actos de amabilidad a la semana: algo tan simple como cederle el puesto a una persona mayor o tan complejo como servir de voluntario en un hospital, son acciones altruistas que instantáneamente te harán sentir en paz contigo mismo.
