Todo músculo debe ejercitarse y los de la vagina no son la excepción; al hacerlo diariamente, tendrás mejores encuentros sexuales que duplicarán el placer, tanto el de tu pareja como el propio.
Lo ideal es ejercitarse todos los días, por la mañana y por la noche. Haga por lo menos tres series de 15 o 20 repeticiones para cada uno de los ejercicios vaginales que sugiere Notizulia:
- Siéntate en una silla con las manos apoyadas en la pierna. Mantenga los pies en paralelo y separados por unos 20 centímetros uno del otro. Contraiga los músculos de la vagina como si apretase algo dentro de ella. Cuenta hasta tres y relaja. Cada día, vas aumentando paulatinamente el tiempo de contracción hasta llegar a contar diez.
- En la misma posición sentada, contraiga y relaje los músculos de la vagina rápidamente. Para mantener un ritmo, imagina que acompañas una respiración acelerada.
- Échate en la cama y mantén las piernas separadas y arqueadas. Meta un dedo en la vagina e intenta apretarlo lo máximo que puedas. Caso no sienta presión, introduzca dos dedos. Cuando la musculatura de la vagina esté más rígida, vuelva a probar con un solo dedo.
- Échate en la cama y mantenga las piernas separadas y arqueadas. Meta un dedo o dos en la vagina e intente chuparlos con los músculos vaginales. Cuente hasta tres y relaje.
- Túmbate en una colchoneta de yoga y deje los brazos a lo largo del cuerpo y las piernas flexionadas. En esta posición inicial, contraiga los glúteos y poco a poco eleva la cadera para acabar apoyándose en los hombros y pies. Vuelva despacio a la posición inicial y relaje los glúteos.
- En la posición inicial anterior, contraiga el ano en tres tiempos, sin relajar. Primero una contracción ligera, seguida de una más fuerte y después una contracción anal de gran intensidad. Inmediatamente después contraiga la vagina como se estuviera succionando algo. Cuente hasta tres y relaje los músculos, primero los de la vagina y después los del ano.
- De pie y con las piernas un poco flexionadas, pon las manos en cintura y deje los pies en paralelo separados por 20 o 30 centímetros. Contraiga las partes internas de la vagina y mueva tu pelvis hacia adelante y arriba. Cuente hasta tres y relaje.
- En la misma posición de pie, haga un movimiento continuo y circular, como si jugaras con un aro, solo que en cuatro fases: 1. mueva la pelvis hacia arriba y adelante; 2. Mueva la cadera hacia la izquierda; 3. Empuje el trasero para atrás; 4. Mueva la cadera hacia la derecha.
- De pie, con los brazos relajados a los largo del cuerpo, mantenga los pies paralelos e distantes 20 centímetros uno de otros. Contraiga las nalgas e intente unirlas el máximo que puedas. Cuente hasta tres y relaja.
- En la posición anterior, contraiga y relaja los músculos de la vagina de manera intensa y acelerada siguiendo el compás de una respiración acelerada.
