Ana Von Rebeur, en su libro “Todas brujas” plantea unas cuantas escenas en las cuales, si te llegas a sentir identificada, es que probablemente estás siendo tan pero tan buena, que permites que los demás no te respeten… incluso ni tú misma.
¿Cómo saber si sufres de bondad crónica?, pregunta la autora e ilustra con los siguientes ejemplos:
- Te sientes sola, aunque estés rodeada de gente.
- Tu pareja no te tiene en cuenta.
- Ni tus hijos, ni tu perro te hacen caso.
- Tu jefe te tiene de encargada de hacer el café y cambiar el papel sanitario… ¡aunque eres la subgerente del área!
- Comes cuando te angustias, cuando estás nerviosa y cuando estás contenta.
- No manejas tu dinero.
- Crees que no vale la pena comprarte algo lindo para ti.
- Te sientes fea porque no te pareces a Scarlett Johanssen.
- Te sientes bruta… porque no hablas lituano.
- Nunca tiras las sobras: te las comes tú.
- Tienes el garaje lleno de basura porque no te animas a desprenderte de nada.
- Te aburres mortalmente, aunque estés todo el santo día trabajando.
- El mecánico del auto te estafa, el policía te multa por exceso de lentitud y el plomero sólo obecede a tu marido. Limpias lo que otros ensucian.
- Pidas disculpas cuando te pisan.
- Crees que no estás capacitada para opinar sobre ningún tema.
- Nunca puedes decir “no”.
- Crees que siempre estás haciendo algo mal.
- Al final del día te duele la cara de tanto sonreír a los demás.
- Te da vergüenza que te feliciten, te aplaudan o te digan que estás linda. Te deprimes y no sales de tu casa.
- Sólo te sientes bien si eres útil a otros.
- Atiendes en todo a tu familia pensando “qué me cuesta”.
- Siempre te pasan en la fila y no dices nada.
- Si tu muerde un perro, crees que fue culpa tuya por haberlo asustado.
- A la amiga que olvidó tu cumpleaños no le demuestras tu decepción y le regalas algo caro para demostrarle lo que es ser una buena amiga.
- Te sientes demasiado gorda como para ir al gimnasio.
- Tu novio te dejó por una amiga tuya y comprendiste la situación.
