¿No puede estar quieto en un solo sitio? ¿Le cuesta dominar el estrés? ¿Nunca termina una tarea, por mínima que sea? Puede que padezca lo que se conoce médicamente como Trastorno de Déficit de Atención (TDA), una afección neurológica cuyo origen exacto no se ha determinado aún y, aunque se origina durante la niñez, en ocasiones no es detectado sino hasta la edad adulta.
Se cree que ciertos cambios estructurales del cerebro están ligados a este desorden. Del mismo modo, se han descubierto algunos precedentes que aumentan las probabilidades de sufrir el trastorno: factores hereditarios; si fue un bebé de nacimiento prematuro; si la madre consumió alcohol, drogas o cigarrillo durante el embarazo o si estuvo expuesto a toxinas ambientales durante la niñez.
Una consulta médica será la forma más efectiva de diagnosticar el TDA. El especialista tratará al paciente con un fármaco de acuerdo a sus condiciones médicas y los efectos secundarios del medicamento, mediante consejería psicológica o con una combinación de ambos.
Si bien parece difícil controlar el desorden, la impulsividad, la inquietud, la irritabilidad o el mal carácter que genera el TDA, no es imposible. Es una simple condición con la que se puede lidiar con la orientación adecuada. A final de cuentas podría ser una gran ventaja respecto a quienes no la padecen, porque si el científico alemán Albert Einstein la tenía y de su mente salieron tantas genialidades, ¿Quién dice que de la de otro mortal no?

Supieras que yo sufrí eso de pequeña y lo superé a punta de tareas dirigidas y me enfrasqué en deportes desde que tenía como 4 años, claro duraba solo 1 año y tanto en cada uno…
Pero nunca tuve que tomar ninguna medicina, así que no te quedes sólo con consejos farmacológicos sino también de ayuda integral :)
Es la información que tenía a la mano. Gracias a tu caso, ahora sabemos que existen otras vías para tratar esa condición.
Millón de gracias, Andrea.