Pregunta que atormenta a Enrique, después de haber escuchado, “por accidente”, una conversación entre su novia y amigas sobre las tantas veces que lo había engañado fingiendo un orgasmo.
Él, atónito, no sabe qué hace mal. Hasta ese momento se creía todo un maestro en la ciencia de tocar a una mujer. Mucho menos logra descifrar por qué lo finge, si realmente parece que sintiera el clímax. —Es que es hasta buena actriz, la condenada— piensa, enfurecido, Enrique.
Lo que el decepcionado hombre no entiende es que su novia usa esta táctica para aumentarle la autoestima y hacer que se sienta seguro sobre su atractivo y desempeño sexual.
Así se demostró científicamente a través de un estudio sobre la conducta sexual hecho por la Universidad de Central Lancashire (Reino Unido) donde se calculó que más de un cuarto de las mujeres que gimen durante el acto sexual no lo hacen por placer, sino para manipular a su pareja (manipulación bien intencionada, por cierto).
En la investigación también se concluyó que otra de las razones por la que las mujeres fijen orgasmos es para acelerar el proceso porque sienten fatiga, aburrimiento o molestias. Así que, Enriques del mundo, fíjense bien cómo satisfacen a su pareja y si tienen dudas, ¡Pregúntenle! Ella estará ansiosa de darles la respuesta.
