Nuestro organismo, fisiológicamente hablando, sigue siendo el mismo desde hace más de 200 mil años. Es importante que sepan esto, porque en nuestro estilo vida han habido cambios desde entonces; algunos graduales y otros más bruscos, todos afectando nuestro estilo de vida, volviéndonos más cómodos y sedentarios.
En el siglo pasado la forma más común para moverse de un sitio a otro era caminando; había una menor producción y demanda de autómoviles; era necesario movilizarse de un sitio a otro para realizar algún mandado; en general cualquier actividad requería movilización.
A medida que las tecnologías han avanzado, la necesidad de ir al banco para hacer algún depósito; de pagar el teléfono, la luz; se ha ido reduciendo, incluso hasta de reunirse con amigos o colegas para una reunión ya se puede hacer vía teleconferencia o Skype.
Lo que ha aumentado la comodidad y facilidad para hacer las actividades: básicamente, desde la comodidad del sofá con una computadora o tableta con conexión a internet, por lo que es importante recordar que nuestro cuerpo necesita moverse, ejercitarse; en esencia quemar calorías, para mantener una buena circulación de la sangre y permite una mejor salud.
