Conforme pasa el tiempo, y contrario a lo que se espera, en muchas parejas parece irse apagando la llama inicial del deseo sexual hasta parecer una diminuta chispa o, en el peor de los casos, sólo el humo de lo que fue un buen recuerdo carnal.
Los especialistas afirman que debería de suceder lo contrario, porque conocer más a la otra persona permite saber sus gustos y preferencias, y así lograr una mayor satisfacción mutua dentro y fuera de la cama, afirmando que lo que hace apagar el deseo sexual no es precisamente el paso del tiempo, según Magazine, sino más bien:
- Una incorrecta educación sexual.
- Falta de comunicación.
- Mitos sobre la sexualidad.
Es por ello que la comunicación abierta con la pareja es pieza clave para avivar el fuego entre los dos, manteniendo a la par una confianza absoluta sobre las cosas que le agradan y desagradan en la cama y dejando la puerta abierta para atreverse a probar nuevas movidas eróticas.
